Córdoba, 1934. Hijo de tocaor y bailaora, a los trece años era ya profesional.
En España está bastante olvidado, porque hace tiempo fijó su residencia en Estados Unidos, alentado por el éxito habido allí como concertista.
Paralelamente ha desarrollado en aquel país una gran tarea en la enseñanza de su arte, en la Universidad de California y en otros lugares.
En 1966 fue nombrado doctor honoris causa por la Universidad Fairfield de Connecticut.
En 1970 fundó la Sociedad Internacional de Flamenco de Michigan, y en 1980 la Sociedad de Guitarra de Fresno.
Compuso los compases de soleá al carrillón de las Tendillas, en su ciudad natal Cordoba, para que diera las horas.
En 1977 la Cátedra de Flamencología de Jerez le otorgó su Premio Nacional de Guitarra Flamenca.